Diario #3
Los podcasts me parecen un buen recurso. Creo que si los estudiantes tienen la oportunidad de escuchar algo (por ejemplo una explicación de un punto gramatical) varias veces tienen una mejor oportunidad de procesarlo y aprenderlo. También, creo se pueden grabar a muchas personas diferentes para que los estudiantes oigan varias voces a parte de la de la maestra y tengan un insumo más auténtico. Otra buena idea es que los estudiantes se graben para que tengan la oportunidad de oírse y obtener retroalimentación inmediata para así poder corregir lo que está mal. En general creo que los podcasts son una herramienta muy buena. Lo único malo es la falta de entrenamiento y de recursos de los maestros. Mi rol de estudiante de un idioma está haciendo que cambie mi perspectiva hacia la tecnología. Los ejercicios de centro me parecen buenos y creo que si son una buena ayuda para practicar lo aprendido en clase. Creo que nos tenemos que poner en el papel del estudiante para poder entender mejor lo que se siente estar en un salón tradicional y en uno que integre la tecnología, porque muchas veces se nos olvida. Una cosa que me gustaría ver en los artículos es que se hiciera una comparación entre maestros que enseñan en las diferentes escuelas con diferentes estatus socioeconómicos. Un maestro que enseña en una escuela en el “ghetto” no va a tener una misma perspectiva que uno que enseña en una escuela de un barrio rico con infinidad de recursos. Al final de cuentas creo que los más beneficiados con la tecnología son los que tienen los recursos y los demás siguen sin poder unirse al siglo XXI.
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Concuerdo contigo que nada como ponerse en el lugar del estudiante para saber del impacto que tiene la tecnología en el salón de clase. También es cierto que los favorecidos siempre son los que tienen acceso a los recursos, sin embargo no podemos dejar de utilizar lo que tenemos a la disposición sólo porque resulta injusto con respecto a otros en diferentes situaciones.
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